Retratos de líderes de organizaciones apoyadas por FOS: Gloria Amparo Suárez, Organización Femenina Popular (OFP)

Gloria Amparo Suárez – Representante Legal de la Organización Femenina Popular (OFP)

Barrancabermeja, Colombia.

Gloria se define a sí misma como una líder enamorada de los derechos humanos y de la transformación de las condiciones de vida de mujeres y niñas en su tierra natal, Santander. Su liderazgo le viene de familia, siendo su tía la primera presidenta de la OFP en 1972, y quien la iniciaría con tan sólo 15 años en el trabajo de promover el desarrollo integral de las mujeres y sus familias mediante acciones políticas, jurídicas, organizativas y económicas en la región. A muy corta edad, se soñó a si misma como una mujer diferente, capaz de imponerse ante los roles tradicionales de una cultura que relegaba a la mujer a un segundo plano, fuera del espacio público.

”Los roles asignados tradicionalmente a las mujeres en Colombia hacen que todavía ser mujer y líder se cuestione mucho socialmente. Es importante seguir transformando esos imaginarios y prácticas que siguen poniendo dificultades al acceso de las mujeres a puestos de liderazgo y poder”.

Hoy, con 35 años de experiencia y liderazgo a sus espaldas para la dignificación de la vida de las mujeres, afirma que, en realidad, su mayor logro ha sido resistir en el territorio, en medio de la dureza del conflicto o la incertidumbre de la paz.

Aunque el camino no ha sido fácil, hoy se desempeña como representante legal de la Organización Femenina Popular, el proyecto político y social para la promoción y defensa de los derechos humanos y el desarrollo integral de las mujeres del Magdalena Medio. En sus más de 46 años de trabajo en Barrancabermeja y la región, la OFP ha materializado, mediante programas y acciones, el empoderamiento de cientos de mujeres de sectores populares,  fortaleciendo sus capacidades y acompañándolas en sus propuestas de participación, incidencia y movilización social. Hoy, son la organización de mujeres con más años de experiencia organizativa y con el mayor número de mujeres afiliadas en la región. Igualmente, son uno de los referentes más importantes de la identidad organizativa de las mujeres en la historia de los movimientos sociales de Colombia. Un reconocimiento que llega después de décadas de resistencia y lucha, sumando más de 140 crímenes contra la organización cometidos en el marco del conflicto armado, y por los que hoy son sujeto de reparación colectiva por parte del Estado colombiano.

”Queremos reparar para la Paz, mediante un ejercicio de reconstrucción de la memoria histórica realizado desde la palabra, el sentir y el corazón de las mujeres”, afirma. Un deseo que se materializa en la misión de la ’Casa de la Memoria y los Derechos Humanos’, una de las líneas estratégicas de este plan de reparación colectiva, apoyado desde un inicio por la Embajada de Suecia y Noruega mediante su Fondo de cooperación con la sociedad civil – FOS.

Hoy, mirando atrás en el tiempo, Gloria reconoce que pese a los miedos, los costos y los riesgos que conlleva ser una líder social en Colombia, no hay nada más gratificante que trabajar en la construcción de una sociedad más equitativa e incluyente. Son pequeños pasos, desde lo cotidiano y lo comunitario, que impactan en la vida de cientos de mujeres y sus familias, y que hoy son el legado de toda una vida de entrega y dedicación a la región.

Leer mas sobre el proyecto de la OFP apoyado por FOS